En España tenemos dos platos que se consideran un auténtico manjar: El vino y el jamón. Y ya juntos son toda una poesía para nuestros sentidos, pero…

… ¿para hacer la unión perfecta de estos productos sirve cualquier vino?

Siempre se ha dicho que el vino tinto a la carne y el vino blanco al pescado, y si bien puede ser cierto, pero la gastronomía actual comparada a la de hace unos cuantos años ha cambiado muchísimo, trayéndonos novedades culinarias espectaculares, y como no, de la misma manera, también ha cambiado esta manera de pensar en cuanto el jamón y el vino tinto.

Es cierto que muchísimos vinos tintos son verdaderamente impresionantes de beberlos con un buen jamón.

Los mejores vinos: Los generosos

La manzanilla y el vino fino, son los causantes de degustar al máximo un buen jamón gracias a su alto contenido alcohólico. Ideal para tomarlo como un entrante a una comida o aperitivo. Y con los finos tener en cuenta que como tienen un tono de baja acidez y un poco salado es perfecto para comer jamón.

¿Los vinos blancos funcionan con el jamón?

La verdad que forman una buena pareja pero si te has decidido tomar un vino blanco para acompañar al aperitivo es mejor que lo elijas con ciertos años de crianza ya que ciertos vinos blancos y piden disfrutar de un alimento tan expresivo y sabroso porque normalmente o en muchas ocasiones adormecen nuestras papilas gustativas impidiendo saborear al 100% de los alimentos.

Y ahora los vinos tintos

Todas sabemos perfectamente que consumirlo con vino tinto es increíble, pero, qué vino tinto que has elegido tiene fuerte sabor a madera y tiene mucho cuerpo seguramente no te permita degustar nítidamente la esencia del jamón.

NOTA: No nos vamos a extender a explicar qué ocurre con los vinos rosados, ya te decimos que para nada combinan bien.